¿Qué pueden hacer los centros educativos para reducir el Bullying?

Con palizas, amenazas de muerte y acoso de 24 horas a través de la tecnología, la intimidación se ha convertido en una epidemia peligrosa y potencialmente mortal.

Los niños no pueden escapar, lo que ha llevado a muchos suicidios. Las escuelas están luchando para tomar una posición contra el acoso, y con los padres, la política y los medios involucrados, los educadores tienen dificultades para complacer a todos.

bullying en los centros educativos
La intimidación puede ocurrir al azar o regularmente. Puede suceder diariamente, semanalmente o mensualmente. De hecho, una de cada 10 víctimas de bullying es intimidada diariamente, mientras que una de cada cinco víctimas es intimidada una o dos veces al mes.

El estudiante intimidado rara vez puede predecir cuándo ocurrirá el acoso, y si el estudiante puede predecir el acoso, a menudo los maestros y el personal pueden no abordar el incidente. De hecho, es posible que el personal ni siquiera capte los primeros actos de bullying.

Las escuelas deben encontrar formas de reducir este problema. Esto incluye tener a todos los maestros, personal y administradores a bordo para evitar que ocurra el acoso escolar. 

Aquí hay algunos consejos que pueden ayudar a reducir la intimidación en los centros educativos.

 

1. Tener una definición clara de lo que es el bullying


La intimidación ocurre en todos los grados. Todo un distrito escolar necesita tener el mismo idioma en todas sus escuelas para reducir el acoso escolar. Para empezar, las escuelas deben tener una definición común de intimidación. Se puede ejemplificar a través de medios físicos, verbales / no verbales y / o relacionales. Es una ofensa repetida, incluso cuando los maestros la observan por primera vez.

Hablar con la víctima sobre lo que sucedió y si ha habido ocurrencias pasadas es muy importante.

El personal debería ser capaz de distinguir entre burlas e intimidación. Según Sweeting y West (2001), las burlas se denuncian con más frecuencia que el acoso escolar porque las burlas se realizan para irritar o provocar a otro con distracciones persistentes u otras molestias. La intimidación, por otro lado, es un desequilibrio de poder.

bullies_kids

Esta es la clave. Los estudiantes intimidados no pueden defenderse, que es lo que causa el desequilibrio de poder. La intimidación ocurre en diferentes formas, como amenazas, burlas, insultos, exclusión, prevención de que otros vayan donde quieran o hagan lo que quieran, empujones, golpes y todas las formas de violencia física (Mahoney, 2012). La gravedad de la intimidación varía de caso a caso.

Con el crecimiento del uso de las redes sociales entre los estudiantes, el personal debe ser consciente de que el ciberacoso es cada vez más un problema.

El acoso cibernético es el “uso de cualquier dispositivo electrónico para hostigar, o intimidar a otro” (Mahoney, 2012). Esto incluye textos, correos electrónicos, videos y publicaciones y mensajes en sitios web de redes sociales.

Las escuelas deben asegurarse de que los esfuerzos de prevención del acoso se enfaticen cuando se trata de acoso cibernético.

Finlandia es muy buena a la hora de detener el bullying

2. Eliminar etiquetas


Cuando los maestros y el personal llaman a un niño un matón o una víctima, hacen un juicio sobre ese niño, lo que puede causar problemas en el futuro para ese alumno.

Al abordar el comportamiento de los estudiantes, no hay que emitir juicios.

Lo primero que hay que hacer es descubrir qué sucedió antes de decidir si el incidente califica o no como intimidación.

Es importante observar los comportamientos específicos que se produjeron para poder abordarlos en otro momento. Hay que tener en cuenta que cada estudiante involucrado en una situación proviene de diferentes circunstancias.

Puede haber una razón por la cual el niño que participa en un comportamiento de intimidación actúa de esta manera.

Es importante que el niño entienda lo que sus acciones están causando al estudiante que está intimidando. Si el comportamiento sigue ocurriendo, los padres deberán participar.

Múltiples miembros del personal de varias escuelas han informado que los padres de niños que participan en el comportamiento de intimidación llegan diciendo que sus hijos son víctimas porque han sido acusados de ser abusadores.

3. Establezca reglas y expectativas claras y exigibles.

Las reglas apropiadas para la edad permiten que el estudiante sepa qué comportamiento se espera.

Cuando los niños son más pequeños, mantenga las reglas simples. Cuando los niños son mayores, forme las reglas para ayudarlos a alcanzar su nivel de madurez.

Las reglas y las consecuencias para romper las reglas deben ser claramente establecidas. Los estudiantes necesitan saber qué sucederá si se involucran en cierto comportamiento.
Esto proporciona expectativas claras.

cyberbullying
Las reglas deben imponer el respeto, la responsabilidad y la seguridad (Scheuermann y Hall, 2008). Las reglas deben incorporar estos componentes vitales y aplicarse a cada situación todos los días para todos. Recuerde, las reglas están ahí para mantener seguros a los estudiantes y al personal.


4. Recompensa Comportamiento Positivo.

Cuando un estudiante hace algo malo, es fácil señalarlo, especialmente si el estudiante siempre parece estar en problemas. ¿Qué pasa si lo atrapaste haciendo algo bueno? ¿Lo señalarías? Wright (2012) presentó el “Buen juego de comportamiento” en el que se premia el buen comportamiento en el aula durante el horario de instrucción.

No muchas personas optan por reforzar el buen comportamiento porque se espera un buen comportamiento. Esto es un problema.

Cuando un niño siempre se mete en problemas, entonces “atraparlos siendo bueno” es positivo y reforzadorr.

Señalar el buen comportamiento reconoce y refuerza ese comportamiento. De esta forma, será más probable que el alumno vuelva a participar en el comportamiento positivo. Al igual que establecer reglas claras y hacer cumplir esas reglas, reforzar el buen comportamiento les dará a los estudiantes expectativas claras sobre lo que desea de una manera positiva.

5. Tener comunicación abierta.


La comunicación es clave para construir una buena relación. Cuando los maestros tienen una comunicación abierta con sus alumnos, sus alumnos se sentirán más abiertos a hablar con ellos sobre sus problemas, incluido el acoso escolar.

Tener reuniones en el aula es una forma de construir esa comunicación. Las reuniones en el salón de clases proporcionan una manera para que los estudiantes hablen sobre temas relacionados con la escuela más allá de lo académico.

Estas reuniones pueden ayudar a los maestros y padres a mantenerse informados sobre lo que está sucediendo en la escuela y en la vida del niño. Asegúrese de escuchar durante estas reuniones. La escucha empática es la clave. Los estudiantes quieren saber que realmente están siendo escuchados.

Deben sentirse bienvenidos para hablar con sus maestros uno a uno, especialmente si sienten que han sido intimidados.

Hay que tener en cuenta que, como objetivo, un alumno puede no querer decir algo delante de toda la clase o si el que hace bullying  está en la reunión del aula.

Las escuelas también necesitan contar con sistemas de denuncia adecuados. Deben alentar a los maestros y al personal a informar los incidentes que ocurren. De esta manera, la escuela puede proporcionar una manera de proteger a los estudiantes y evitar que estas circunstancias vuelvan a ocurrir. Los informes también ayudan a rastrear los incidentes y respuestas individuales para que pueda ver si hay una tendencia

La comunicación no es solo verbal. Una escuela también puede proporcionar pistas no verbales.

Estos pueden incluir decoraciones interiores como carteles, puede incluir maestros y personal, y puede incluir el exterior de la escuela.

El aspecto de la escuela envía un fuerte mensaje a los estudiantes y padres sobre si la escuela fomenta un ambiente positivo. Si no envía un buen mensaje, es más probable que ocurra intimidación.

Prevenir el acoso escolar y el bullying es una responsabilidad de todos. Hay que comprometerse con la prosperidad de cada estudiante en un entorno seguro y afectuoso en el que puedan aprender y crecer libremente.

 

¿Qué pueden hacer los centros educativos para reducir el Bullying? by