¿Por qué la sociedad necesita más “teacherpreneurs” para impulsar la innovación educativa?

Hay un término de moda, el de “emprendedor”. Nosotros mismos somos emprendedores, apasionados por la innovación educativa. Pero es posible que no hayamos oído todavía el término de eduprendedor (del inglés “edupreneur”) y el término profemprendedor. Pues, bien, fuera de España sobre todo en Estados Unidos, el término Teacherpreneur está en auge. Y tal vez nos venga bien importarlo.

Los “teacherpreneurs” son los docentes que crean su propio producto o servicio educativo para solucionar un problema que ellos o sus compañeros han encontrado en el aula. Esto es distinto de un “edupreneur”, que puede ser interpretado en el sentido de cualquier empresario que trabaja en el espacio de la educación, sea docente o no.

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No hay duda de que nuestro sistema educativo podría beneficiarse de este tipo de espíritu empresarial interno – de la creatividad, la innovación educativa, y el ansia de cambio. Las empresas de tecnología educativa, los grupos, fundaciones fuera de las aulas y sin fines de lucro son una fuerza importante en la creación y promoción de estos cambios. Pero cuando la innovación educativa comienza con los educadores que no sólo reconocen los temas en cuestión, sino que también tienen experiencia de primera mano, las soluciones que se desarrollen tienen la posibilidad de ser extremadamente poderosas y de larga duración.

De acuerdo con este post de Teachthought en marzo de 2014, de los próximos diez productos grandes EdTech, ocho de ellos serán inventados o ideados por teacherpreneurs.

Que ocho de cada diez nuevas ideas vengan sólo de teacherpreneurs suena a estimación poco realista, pero en realidad lo es: un teacherpreneur está en la posición perfecta para no sólo entender lo que se necesita en el aula – por estar allí -, sino también influir en un propio sistema educativo.

El mismo post da tres razones por las que la afirmación tiene buena base. En primer lugar, porque los teacherpreneurs interactúan con el usuario final a diario – o por lo menos semanalmente -, y sólo por eso ya están un paso por delante de las empresas EdTech.

En segundo lugar, ya no se limita sólo al aula, sino que puede unir pasión, conocimiento y visión para los negocios para entender la cultura de startups, con lo que el mayor obstáculo para materializar una idea se elimina.

Y por último, la entrada del blog afirma que los teacherpreneurs ya son parte del ecosistema educativo, que están en el interior por así decirlo, y no son una gran empresa de e-learning que tiene que trabajar con las escuelas y ganar su confianza con el fin de desarrollar y evolucionar las ideas de forma correcta.

Pocos saben esto mejor que Charles Best, ex profesor de Historia y fundador del popular portal de crowdfunding para aulas, DonorsChoose.org. La idea de Best para este portal no salió de cualquier deseo particular de iniciar una organización, sino simplemente porque él y sus compañeros estaban gastando su propio dinero en material escolar, y constantemente se sentía frustrado por no ser capaz de financiar sus ideas más creativas y emocionantes para viajes escolares o materiales para la asignatura arte. Como tal, no hay duda que muchos profes estaban buscando soluciones de este tipo.

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El propio Best dice: “Cuando recurres a la gente que está en primera línea de batalal y les pides que ideen proyectos para aquellos a los que están sirviendo, se van a plantear unas micro-soluciones con unos objetivos mejor definidos, más innovadoras que las que haría alguien desde la oficina del distrito”.

Y es más, convertir a los docentes en emprendedores puede ser una experiencia muy enriquecedora para ellos mismos, que a menudo se pueden sentir impotentes dentro de un sistema rígido y lento, y dentro de una sociedad que a menudo no dirime respeto o comprensión en porciones generosas. Esto es cierto tanto si un teacherpreneur puede ser entendido en el sentido de un maestro que funda una compañía, o un profesor que se considera como esencial dentro de compañía tecnológica.

Por supuesto, las barreras para la creación de teacherpreneurs son muchas, debido a las limitaciones en materia de energía del docente y tiempo fuera del aula. No busco que ningún estímulo para que los maestros se convierten en teacherpreneurs se interprete como una obligación de hacerlo para aquellos que simplemente quieren enseñar. En este post, vamos a echar un vistazo más profundo a quiénes son teacherpreneurs, el impacto potencial que podrían tener en nuestro sistema educativo, y cómo podríamos animar a más docentes a unirse a ellos.

Pero primero quiero lanzar una pregunta para abrir debate. ¿Por qué necesitamos realmente Teacherpreneurs? Estos son los motivos.

  1. Los maestros están inmersos en el ámbito educativo

Tal vez la mayor parte de las soluciones TIC que vuestro centro implementa son útiles, o incluso exactamente lo que se necesita. El tema es, trabajando de arriba hacia abajo así es algo impredecible. Por supuesto, los directores de TIC hacen un gran trabajo reuniendo a grupos de maestros para enseñarles y realizar pruebas. Pero sería mucho mejor que una de estas soluciones estuvieran diseñadas o fueran decididas por los profesores en primer lugar. ¿Y si empezamos con que los docentes identifiquen los problemas que sólo ellos saben que existen, dejarles que propongan soluciones, y luego dejar a los directores que tomen las decisiones acordemente? ¿No se ahorrarían los centros cantidades ingentes de dinero? Tal vez sería el empuje necesario para el nacimiento de más teacherpreneurs.

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Best dice: “Cualquier idea, si se trata de un proyecto específico financiado en DonorsChoose.org, una compañía donde un docente es el fundador o fundadora, o cualquier proyecto derivado de una experiencia de primera mano, va a ser más disruptiva que algo que llegó de un entorno externo o de un entorno puramente teórico “.

No hay evidencia más concreta que la experiencia directa, y no existe una población con experiencia más directa que los docentes.

  1. Las consejerías de educación o diferentes entidades locales con falta de financiación necesitan soluciones creativas

El recorte continuo de los presupuestos escolares, combinados con la naturaleza burocrática de nuestro sistema escolar, hacen que sea difícil para muchas comunidades ser ágiles a la hora de implementar nuevas soluciones. Este es un problema enorme, ya que la agilidad es fundamental en una época de rápidos cambios.

Cuando los directores entregan las riendas de la experimentación a los docentes, dándoles el espacio necesario para ser creativos/as, se están creando esencialmente cientos de pequeños laboratorios bajo un mismo paraguas. Cuando funciona un experimento, el experimento se puede escalar a un nivel escolar o quién sabe si a nivel local, con resultados concretos para justificar su ejecución.

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Quizás lo más importante, con esta mentalidad, los docentes, de una vez se sientan reforzados en el aula. Se sentirán más como cuando eran recién licenciados, con grandes ideas en la cabeza y la energía para conseguir que se hicieran realidad. Confiando en la experiencia docente y con una idea de reforma al mismo tiempo, se inyectará una nueva energía en la fuerza docente, siempre y cuando se les dé a los docentes lo que necesiten para tomar riesgos y prosperar.

Por supuesto, esto no debe ser confundido con una llamada para barra libre. Si bien es crucial para los directores y los jefes de ayuntamientos y consejerías el estimular la experimentación, todavía lo tienen que ser los procesos de aprobación en términos de determinar exactamente lo que estos experimentos son, cómo están implementados, y la cantidad de tiempo que un docente debe dedicar a ello.

  1. Los maestros son los mejores vendedores

La venta de arriba hacia abajo es una tarea difícil, especialmente si los maestros no se les da una voz en el proceso de compra. Mientras que son los directores los que tienen que tomar la decisión final, son los maestros a los que se debe “vender” la entrada de determinadas soluciones tecnológicas que les han obligado a poner en práctica.

“Los docentes son insensibles a las panaceas y a la próxima gran solución porque son golpeados con promociones todo el tiempo,” dice Best. “Los docentes que oyen acerca de productos y servicios por medio de un compañero/a de trabajo son más propensos a darles una oportunidad “.

Igual de importante, los maestros saben que tienen que tener a los padres convencidos para que determinados productos tengan éxito. Porque los docentes son los que tienen una relación directa con ellos, son la fuente de confianza en el centro educativo.

Cualquier solicitud de que un padre o madre dé permiso para permitir el acceso a ciertos datos va a ser recibida siempre con escepticismo, a menos que venga de la mano del maestro o maestra, en cuyo caso hay una presunción de buena voluntad y buena fe.

Vale, todo claro de momento. Pero, ¿por qué los docentes pueden ser grandes emprendedores?

  1. La iteración constante forma parte del trabajo.

De acuerdo, tal vez me vaya a desviar y emplee un lenguaje de “startups”, pero la “iteración” puede formar parte de la vida diaria del profe. Tomada originalmente de la teoría del desarrollo “Agile” de desarrollo de software, metodología que actualmente empleamos nosotros mismos en SchoolMars, el “pensamiento iterativo” puede ser una gran palabra para el mundo de la educación. Los buenos maestros deben y siempre serán pensadores iterativos.

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Los docentes tienen que probar y formular hipótesis de un millón de maneras diferentes para dar con la solución a un problema. Es posible que tenga que probar doscientas veces antes de obtener un enfoque correcto. Como en las startups, hay que repetir constantemente, probar, ajustar, adaptar. Y es que esto es lo que los profesores hacen diariamente.

Un buen maestro, después de todo, no va a persistir en enseñar siguiendo un plan que no funcionó el curso pasado. En lugar de ello, un buen maestro tendrá una lluvia de ideas y creará un nuevo enfoque para sus “usuarios beta”, conocidos de otra manera como los estudiantes. Y si eso no funciona, lo intentarán con otra cosa.

¿Qué podría ser más ágil y empresarial que eso?

  1. Los profesores tienen VALOR

Iniciar un nuevo negocio es difícil, y hacerlo requiere el tipo de valor que los maestros demuestran en el aula todos los días. No es raro que los fundadores de una startup se preocupen por los números en la cuenta bancaria, y se plantean miles de preguntas profundas, como si se tiene que ceñir o no a seguir en una determinada dirección, o incluso si vale la pena la pena al final seguir adelante con tanto sacrificio.

Para los profesores, esto debe sonar familiar – con mayor razón para los profesores de primer año que están luchando para aprender cómo funciona el asunto. Por supuesto, vale la pena al final. Los maestros lo saben porque no se dan por vencidos. Son tercos y saben que al final vale la pena tanto esfuerzo.

  1. Los docentes son grandes animadores, narradores, y conejillos de Indias

Como se señaló anteriormente, estas cualidades hacen de los maestros naturales vendedores. Mantener a los alumnos atentos durante toda la clase no difiere mucho de las habilidades para vender una solución edtech.

Un maestro que pone en marcha su propia tecnología educativa tiene su grupo de usuarios allí mismo, in situ. No hay necesidad de recolectar y pagar a testeadores. Con el permiso del centro, pueden poner a prueba sus propias soluciones dentro de sus propias aulas, y reclutar compañeros docentes entusiastas para hacer lo mismo.

Esto fue especialmente cierto para Charles Best, que enseña en una escuela que ya le dio mucha libertad para diseñar su propio plan de estudios y los libros de texto, y para enseñar los temas que quería enseñar. Es más, sus estudiantes estaban tan entusiasmados con el concepto de DonorsChoose.org, que se ofrecieron de voluntarios durante las horas después de las clases para ayudar a que la web viera la luz, usando su propia aula como su primera oficina.

Aun así, la advertencia aquí es que los directores necesitan establecer los límites apropiados, y de hecho, al hacerlo de la forma correcta, pueden estimular la innovación exacta que sus centros necesitan desesperadamente.

Y aquí vienen los PROBLEMAS, si los maestros pueden ser grandes emprendedores, ¿cómo es que no hay?

  1. Energía limitada, Recursos y Tiempo

En primer lugar, como cualquier docente diría, estar frente a una clase es difícil. Cada momento requiere estar presente no sólo en el cuerpo, sino también en la mente, y los profesores a menudo pasan largas horas fuera de las aulas diseñando su trabajo con familias y estudiantes. Eso deja muy poca energía o tiempo para diseñar o experimentar con productos educativos, especialmente si un educador tiene una familia que mantener.

  1. Pocas conexiones

A diferencia de compañías edtech dirigidas por emprendedores que son emprendedores por profesión, ante todo, en lugar de docentes a tiempo completo que se meten de lleno en el espíritu empresarial, es muy probable que los docentes no tengan la mayor red de conexiones en el espacio Edtech. Esto hace que la búsqueda de la financiación de un desafío.

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Hay un completo entramado industrial alrededor de la provisión de productos y servicios educativos. Puede ser difícil para un creador de un producto o servicio conseguir que su solución sea implementada porque a pesar de que los docentes son el usuario final, es más a menudo los funcionarios de turno los que tienen el poder adquisitivo, yn decidirá qué está permitido y si se realizará la compra. Muchos empresarios Edtech sienten que necesitan vendedores y formar parte de lobbies para conseguir entrar en los colegios.

Por supuesto, los portales de crowdfunding como DonorsChoose.org están trabajando para interrumpir esto, ya que los docentes pueden financiar sus proyectos directamente y cuando obtienen los fondos necesarios los directores pueden tomar nota.

Adicionalmente, otra forma de poner remedio a esto sería que los teacherpreneurs pudieran beneficiarse de una asociación estratégica con una persona o empresa que tenga negocios, ventas, comercialización y experiencia dentro del sector educativo.

  1. La falta de flexibilidad de las entidades locales

El carácter burocrático de nuestro sistema de educación pública puede hacer que los centros adversos al riesgo en términos de experimentación.

Esto, por ejemplo, lo hemos experimentado nosotros mismos en SchoolMars donde hemos visitado diversas Consejerías de Educación para explorar cómo podríamos cooperar. En todos los casos, todo ha quedado en agua de borrajas, bien por esa adversión al riesgo o bien por el tremendo entramado burocrático que hacen que a los jefes o jefas de administración local les dé “pereza” mover ficha.

Incluso muchos centros tampoco están abiertos a las condiciones de trabajo flexibles que crearían las condiciones para el éxito, como dejar que un docente trabaje a media jornada para que puedan trabajar en su solución educativa. Esto significa que si un docente quiere convertirse en un teacherpreneur, tienen que depender de socios externos, o renunciar a sus trabajos en su totalidad para dar ese paso. Esta última opción es particularmente desalentadora, pues las soluciones más eficaces a menudo provienen de los profesores que, al menos, todavía tienen un dedo del pie en el aula.

     4. El auto convencimiento de los docentes

Es probable que si se hace la pregunta a un docente, “¿Eres un emprendedor?” Probablemente te miren como si estuvieras loco. Es difícil, después de todo, que un maestro sienta que realmente pueda cambiar el sistema cuando ese sistema tan a menudo impide su trabajo. Además, atar el noble objetivo de la adquisición y enseñanza de conocimientos a cualquier cosa que pudiera tener una forma corporativa puede parecer una violación fundamental de lo que un profesor está destinado a ser.

Además, los maestros no necesitan sentir que se les impide entrar en el mundo tecnológico, ya que no poseen tecnología o habilidades comerciales. Para esto están también los Co-fundadores o socios tecnológicos. Los maestros deben ser considerados un pilar esencial en cualquier empresa del sector educativo.

Cinco posibles soluciones y un modelo del que aprender

En nuestra búsqueda para idear posibles soluciones a los obstáculos para el emprendimiento dentro de la docencia, hemos dado con la historia de Christopher Hull, un profesor de Ciencias Sociales de 7º grado y el co-creador de Otus, una solución integral para aulas con ipads “one-to-one”. La idea para el producto salió de los primeros experimentos con iPads en el aula. Su compañero, Peter Helfers, un maestro de 6to grado en el mismo departamento, también vio el potencial del 1 a 1 en las aulas pero se tropezó con los mismos contratiempos. Por lo que estos docentes fundaron Otus como una solución para minimizar estos retos y desbloquear el potencial del 1 a 1 aulas. Los fundadores de Otus finalmente unieron sus fuerzas con un gestor de fondos de inversión filantrópico local, Andy Bluhm, para escalar el producto. Hull continúa enseñando, mientras Helfers es ahora director en un centro. Pero buen, me he salido un poco de la discusión, aquí van algunas sugerencias clave.

  1. Dar a los docentes espacios para experimentar y reconocer la creatividad

En lugar de cargar a los profesores con normas y reglamentos, tenemos que capacitarles. Eso significa mostrar a los docentes que tienen el potencial de tener un impacto a nivel nacional o incluso a escala internacional, al igual que cualquier Director General de cualquier compañía.

Esto comienza con el simple hecho de que los directores doten a los docentes del espacio para experimentar y crecer, y que a su vez, provenga de una cultura escolar que fomente la experimentación. Esto no debe, sin embargo, confundirse con la repentina puesta en práctica de las ideas de arriba hacia abajo, sino que proporcione apoyo a las ideas del docente. Esto ayudará a fomentar una actitud empresarial dentro de las paredes de los centros educativos de abajo hacia arriba o enfoque intermedio de salida. Este puede ser un buen comienzo hacia el cambio y la innovación educativa.

  1. Permitir la flexibilidad en las condiciones de trabajo

En mi caso, soy afortunado. A pesar de trabajar a tiempo completo, dispongo del tiempo necesario para llegar a casa y dedicarme a SchoolMars. Pero esto no es una opción para muchos docentes, y es uno de los mayores bloqueadores para la puesta en marcha de soluciones educativas creadas por docentes. Siempre que sea posible, sería útil alentar modalidades de trabajo flexibles, como una jornada a tiempo parcial al menos durante la fase de lanzamiento de una empresa, o la concesión de períodos sabáticos de un año.

  1. Crear más incubadoras, aceleradoras, hackatons Edtech centradas en docentes

Hoy en día hay un boom (muchos dicen que incluso una burbuja) de aceleradoras de startups, pero pocas en el mundo se dirigen específicamente a los maestros, y menos en España. Sí que SEK Lab está haciendo una genial labor para fomentar la innovación en la educación. Pero hace falta más.

Eso es comprensible, ya que esto es un poco como qué vino antes el huevo o la gallina. Es decir, puede que no haya suficientes docentes creadores/as de soluciones educativas para merecer una incubadora o una aceleradora. Como tal, el lanzamiento de una requeriría una verdadera labor de evangelización y reclutamiento, así como oportunidades de financiación sustanciales para incentivar a los teacherpreneurs a seguir adelante.

(Photo by Patrick Campbell/University of Colorado)

Un gran ejemplo de una organización que lo hace muy bien es el Startup Weekend a nivel global. En los fines de semana centrados principalmente a educar, se anima a los profesores a proponer ideas, mientras que voluntarios expertos en negocios y tecnología trabajan en sus proyectos favoritos. Alternativamente, un técnico o persona de negocios pueden lanzar una idea, y un maestro se unirá para ayudar desde su experiencia e incluso aplicación en el aula. En las mismas setenta y dos horas de programa se puede construir un prototipo.

  1. Reclutar activamente a docentes para participar en conferencias de innovación educativa

Las conferencias de educación tienden a centrarse en los docentes, directores y líderes tecnológicos, pero rara vez en las tres partes a la vez. Conferencias como SXSWedu están tratando de poner remedio a esto y han aumentado de manera constante año tras año la representación docente. Tenemos que ir aún más en esta dirección con el fin de replantearnos quién puede formar parte del equipo fundador de una compañía educativa. Al igual que con el anterior punto, esto requerirá la contratación activa e incentivos tanto de las conferencias de sí mismos y de los distritos escolares, así como una cuidadosa programación alrededor de los calendarios escolares.

  1. Organizar competiciones de ideas

A nivel local, los jefes administrativos podrían considerar el fomentar aún más la actitud empresarial al acoger competiciones . Para cualquiera de estas ideas, los administradores y los educadores podrían lanzar los problemas, votar los más apremiantes, y luego competir para proporcionar las soluciones más populares. Como alternativa, los docentes podrían entrar en el evento con las ideas con las que ya están listos para ir.

O bien, la entidad local podría patrocinar Hackathon de 24 horas, uniendo a los maestros con tecnología y líderes empresariales para lanzar los problemas y las soluciones, y para armar un prototipo en ese momento.

En definitiva

Desde las grandes empresas hasta los “soloprendedores”, las soluciones y tecnologías educativas están llevando la necesaria experimentación a un nivel sin precedentes. No hay duda de que estamos ante algo grande en nuestras manos. Pero sería aún mejor si los docentes fueran parte de la conversación desde el principio, o mejor aún, vistos como la solución, y se les dieran los recursos para ser sólo eso. Incentivar la mentalidad empresarial puede ser una forma pequeña pero magnífica de empezar.

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